Entre el sueño y la realidad.
Era un sueño... si, tenía que serlo. Estaba oscuro, no podía ver bien, era como una especie de laberinto, el aire era pesado y me costaba respirar. Sentía como si me estuviera presionando el pecho un elefante de 500 Kg. Quería escapar pero no podía, donde quisiera que vaya o cuanto gritara, solo me sentía desvanecer. Mi cuerpo estaba todo transpirado, pero podía darme cuenta que estaba total y absolutamente excitado. -Podría ser que me volví fetichista y me gusta éste tipo de sensación?. AAHH!! ¿Qué estoy pensando en un momento como éste? ¿Será realmente un sueño o me estoy muriendo?
Caí en el piso, dejándome llevar, el aire se hacía cada vez más escaso y el calor se volvía insoportable... De pronto, siento que una gota cae en mi mejilla, la toqué con mis dedos indice y mayor. lo miro y... -ASCO!!! Es viscoso!!! no es agua!!! DIOS! QUE ALGUIEN ME AYUDE!
De un momento a otro, cuando tan solo parpadeé, cambió el escenario, ya no era ese laberinto caluroso, inmenso y oscuro. Estaba en mi habitación, pero algo no andaba bien... TENÍA UN CADÁVER ENCIMA MIO! -No puede ser, debo seguir soñando, pero todo se siente más real, la transpiración, y el peso del cuerpo me aprieta mucho el pecho, aunque la excitación sigue intacta...Ja, curioso. *Todo eso pensaba* Hasta que me di cuenta... cuando caí en la cuenta de lo que realmente pasaba, me paralicé, sentía que prefería el cadáver! Ese pelo, esa nariz, esos labios... y esa SALIVA QUE RECORRE MI MEJILLA!
-MINHOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!! -Con todas mis fuerzas lo empujé, lo goleé y lo tiré fuera de la cama.- Tú malditooo! casi me matas!! Levantate y vete a tu cama!!! ¿Qué demonios hacías encima mio?
Con los movimientos exageradamente lentos, se levantó, se rascó la cabeza con su mano derecha y con la izquierda su abdomen. - ¿Qué te pasa, acaso no estabas cómodo? Jajaja lo siento, es broma, te pido disculpas, pero a veces suelo levantarme de mi cama y meterme a otra sin permiso. Antes lo hacía con mi hermano, pero ahora lo tengo lejos. Supongo que vos sos lo más cercano que tengo ahora. -Sonrió.
-Luego de decirme eso, sonrió de tal manera que me hizo dar escalofríos. Pero solo dije... -Si vas a seguir haciendo eso, deberías cambiarte de cuarto (Nos toco dormir en la misma habitación) o dormir en el jardín! Casi me matas del susto!
-Pues, con semejante excitación, no creo que hayas tenido la sensación de morir...-Me dijo el muy maldito, mientras reía y apuntaba mi miembro. Cuando dijo eso, sentía que podía explotar de la vergüenza, pero solo pude notar que el estaba completamente ruborizado.
-YA DUÉRMETE, MALDITO!!!! -Le grité mientras le arrojaba todo lo que tenía a mi alcance!
Al día siguiente, me levanté y el desayuno ya estaba listo y servido. En la mesa ya estaba JongHyun aún no había tocado un bocado. Lo saludo normalmente, pero él no emitió sonido... cuando levanté la vista para verle la cara y mostrarle mi molestia porque no saludaba (Es que soy el más pequeño, pero no quería permitirles que me falten el respeto), vi su rostro, una mueca de perversidad.
-Dime pequeño, acaso tú y el ojon se divirtieron mucho anoche? Tú no parabas de gemir!
-Es verdad, fueron muy molestos, si quieren ensuciar las sábanas deberían ir a otro lugar. Este lugar es un santuario. -Hacía su aparición Key, que bajaba de la escalera para entrar en la cocina, donde comíamos. Creo que ese chico debe tener a alguien atrás que le tira brillos, pétalos y aunque lo que decía me ofendía mucho, lo que más me incomodaba era su figura totalmente pulcra o femenina... no lo sé, solo me hacía sentir un chico de la calle que no se había bañado en semanas.
-Con que hagan menos ruido, para mi me basta. -Dijo Onew, de manera tranquila... serena. Pero aún así, ME ASUSTÓ! -Tú en que momento te sentaste al lado mio??? -Yo? pues, fui el primer en bajar. -Me dijo sin cambiar de expresión. -me sentí mal por él.
- Bueno, no importa! NO ES LO QUE USTEDES PIENSAN!! EL IDIOTA DE MINHO CASI ME MATA! *De los nervios, la verguenza y el odio que sentía en ese momento, casi no me dejaron articular palabras* Ellos me miraron raro.
Todos empezamos a comer, pero de pronto JongHyun golpea la mesa y dice: - Claro, falta el otro protagonista!. MinHo, el desayuno se está por terminar, baja o te quedarás sin comer!- gritó
Pero antes de que terminara de decir eso, MinHo ya estaba bajando las escaleras a toda velocidad. Ese chico tiene dos prioridades en la vida, dormir y comer, aunque no me queda bien en claro cual de las dos es más importante para él. Sin más, empezó a devorar, pero lo que estaba haciendo no era comer, una persona normal no come de esa manera, solo se podía decir que DEVORABA su comida.
Key, con su malicia, le preguntó a MinHo.- ¡Wau! Sí que tienes hambre. ¿Acaso te cansaste mucho anoche con el pequeñín? MinHo Respondió de la manera más natural y exasperante posible.- Si.
- Agarré un pedazo de pescado que había en la mesa, y se lo arrojé!- Creo que deberías tomar algunas pastillas para dormir, no aguantaría otro momento como ese. *grité*
- Ja! El chiquitin tiene su carácter, dijo Key
- Vamos, deberías tomártelo un poco más con calma y humor. Me decía JH
- En la hoja de presentación decía que eras un chico muy calmado, al parecer mentiste. - Onew otra vez con su calmada y ya exasperante tranquilidad.
No lo aguante. Desde que llegué a este lugar, sentía que no era yo mismo, no me entendían, y estaba intranquilo, quería llorar, gritar, pero no era propio en mi, sentía que el chico alegre y tranquilo que era se alejaba. Tenía una increíble sensación de bronca, pero era algo que ni yo mismo entendía porque si me ponía a analizar los hechos con tranquilidad, nada malo había pasado pero ¿Por qué me estaba comportando de esa manera? Por qué me volví tan impaciente y poco tolerante? O acaso ellos lo hacían a propósito? -Salí corriendo con todas mis fueras, sin mirar atrás, solo salí de la residencia. Sentía que las lágrimas se escapaban, no tenía control sobre ellas. Así que solo cerraba muy fuerte los ojos, no veía por donde iba. Hasta que todo se volvió muy lento, como si fuera en cámara lenta, de alguna manera podía ver todo a mi al rededor, veía como es que lloraba el chico que empujé sin querer y a causa de eso tiró su helado, veía como la gente a mi al rededor me miraba con desconcierto, veía como alguien me seguía a toda prisa, estirando su brazo para tratar de alcanzarme, y si, me veía en la calle, sin poder parar, y a metros mio, un auto que se acercaba a toda velocidad, y yo sin poder evitarlo.
Ese brazo me alcanzó, me agarró con fuerza y me empujó contra él. Dejé de ver, solo escuchaba... escuchaba una respiración agitada, un corazón que golpeaba muy fuerte, tanto que lo podía sentir yo mismo sobre mi pecho, sentía como una voz me decía que ya todo estaba bien. -Levanté la mirada y vi su sonrisa (las piernas me temblaban pero en ese momento no sabía si era a causa de su sonrisa o porque estaba muy asustado, la lógica me decía que tenía que ser porque corrí mucho, pero yo estaba seguro que me temblaban por esos labios que se afinaban en su mejilla).
Instantáneamente empecé a llorar en sus brazos, no lo pude evitar, me sentía un niño que se había perdido en el super y que por fin había encontrado a su madre. En ese momento me pregunté por qué estaba llorando tanto? que me pasaba por la cabeza? Lloraba por que estaba lejos de mi familia? Por que mis Hyungs me molestaban? o porque estaba tan feliz de verlo que me desbordaba la emoción? Pero por qué? si hace un rato estaba odiando su presencia? que cambió? que pasó que ahora me hace feliz la sonrisa él... de MinHo?.- Decidí anular mi cerebro y como un niño obediente, lo seguí sin preguntar. Estábamos yendo a un parque cercano.
-Espera un poco, si? -me volvió a sonreír.
Como me dijo, me quedé esperando en uno de los asientos del parque, estaba confuso, no entendía nada, pero por el momento, tampoco quería entenderlo. Unos minutos más tarde apareció con una dos broquetas de cerdo frito. -Toma, me dijo. quedate tranquilo. -Le sonreí... Lo que pasó después, tardé unos minutos en entenderlo.
-¿Era un sueño? pero ¿en que momento me dormí? No, ésto no es un sueño, él realmente me está toman de mi brazo derecho con su mano izquierda, y su mano derecha está tomando mi nuca... Siento su lengua acariciando la mía, su humedad... su calor. Siento su respiración, su olor. Siento la presión de su mano sobre mi nuca, como se mueven levemente sus dedos. Creo que el cielo es más azul, el pasto es más verde, ¡siento que los pájaros están cantando exclusivamente para mi!
Todos mis sentimientos, que hace poco eran una bomba, ahora es pura felicidad, no porque sea mi primer beso si no que siento que es el chico correcto Siento que su lengua, su pelo, sus fuertes y suaves manos manos, su hermosa sonrisa estaban hechas para mi. -Eso duró medio segundo, porque con todas mis fuerzas lo aparté, como si mi cerebro me trajera a la realidad.
Él se apartó, me acarició la cabeza, y lo volvió a hacer, como si supiera que su sonrisa tiene algún poder especial sobre mi y ¡ya la estaba empezando a odiar! Tanto que cuando menos me di cuenta el que le estaba dando un beso era yo... con mis brazos, muy pequeños a comparación a los de él, rodeé su cabeza, con ese gesto quería que nunca se alejara. Sus suaves labios rozaron los míos, estaban húmedos y cálidos, me daba suaves caricias pero firme, como si mi boca fuera un plato de comida me devoraba, su boca cubría la mía. Sus brazos me tomaron sobre mi cintura y me empujaron contra él! Me di cuenta lo ¡TAN EXCITADO QUE ESTABA! tanto que el pantalón me estaba por estallar! fue ahí cuando su pierna me rozo... lo tuve que alejar!
Me miró, se sonrojó, dio una carcajada. Por al lado nuestro pasaba un chico que nunca en su vida había visto y le preguntó como si nada.- ¿Acaso no es lindo? Me apuntó mientras sonreía.

Caí en el piso, dejándome llevar, el aire se hacía cada vez más escaso y el calor se volvía insoportable... De pronto, siento que una gota cae en mi mejilla, la toqué con mis dedos indice y mayor. lo miro y... -ASCO!!! Es viscoso!!! no es agua!!! DIOS! QUE ALGUIEN ME AYUDE!De un momento a otro, cuando tan solo parpadeé, cambió el escenario, ya no era ese laberinto caluroso, inmenso y oscuro. Estaba en mi habitación, pero algo no andaba bien... TENÍA UN CADÁVER ENCIMA MIO! -No puede ser, debo seguir soñando, pero todo se siente más real, la transpiración, y el peso del cuerpo me aprieta mucho el pecho, aunque la excitación sigue intacta...Ja, curioso. *Todo eso pensaba* Hasta que me di cuenta... cuando caí en la cuenta de lo que realmente pasaba, me paralicé, sentía que prefería el cadáver! Ese pelo, esa nariz, esos labios... y esa SALIVA QUE RECORRE MI MEJILLA!
-MINHOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!! -Con todas mis fuerzas lo empujé, lo goleé y lo tiré fuera de la cama.- Tú malditooo! casi me matas!! Levantate y vete a tu cama!!! ¿Qué demonios hacías encima mio?
Con los movimientos exageradamente lentos, se levantó, se rascó la cabeza con su mano derecha y con la izquierda su abdomen. - ¿Qué te pasa, acaso no estabas cómodo? Jajaja lo siento, es broma, te pido disculpas, pero a veces suelo levantarme de mi cama y meterme a otra sin permiso. Antes lo hacía con mi hermano, pero ahora lo tengo lejos. Supongo que vos sos lo más cercano que tengo ahora. -Sonrió.
-Luego de decirme eso, sonrió de tal manera que me hizo dar escalofríos. Pero solo dije... -Si vas a seguir haciendo eso, deberías cambiarte de cuarto (Nos toco dormir en la misma habitación) o dormir en el jardín! Casi me matas del susto!
-Pues, con semejante excitación, no creo que hayas tenido la sensación de morir...-Me dijo el muy maldito, mientras reía y apuntaba mi miembro. Cuando dijo eso, sentía que podía explotar de la vergüenza, pero solo pude notar que el estaba completamente ruborizado.
-YA DUÉRMETE, MALDITO!!!! -Le grité mientras le arrojaba todo lo que tenía a mi alcance!
Al día siguiente, me levanté y el desayuno ya estaba listo y servido. En la mesa ya estaba JongHyun aún no había tocado un bocado. Lo saludo normalmente, pero él no emitió sonido... cuando levanté la vista para verle la cara y mostrarle mi molestia porque no saludaba (Es que soy el más pequeño, pero no quería permitirles que me falten el respeto), vi su rostro, una mueca de perversidad.
-Dime pequeño, acaso tú y el ojon se divirtieron mucho anoche? Tú no parabas de gemir!
-Es verdad, fueron muy molestos, si quieren ensuciar las sábanas deberían ir a otro lugar. Este lugar es un santuario. -Hacía su aparición Key, que bajaba de la escalera para entrar en la cocina, donde comíamos. Creo que ese chico debe tener a alguien atrás que le tira brillos, pétalos y aunque lo que decía me ofendía mucho, lo que más me incomodaba era su figura totalmente pulcra o femenina... no lo sé, solo me hacía sentir un chico de la calle que no se había bañado en semanas.
-Con que hagan menos ruido, para mi me basta. -Dijo Onew, de manera tranquila... serena. Pero aún así, ME ASUSTÓ! -Tú en que momento te sentaste al lado mio??? -Yo? pues, fui el primer en bajar. -Me dijo sin cambiar de expresión. -me sentí mal por él.
- Bueno, no importa! NO ES LO QUE USTEDES PIENSAN!! EL IDIOTA DE MINHO CASI ME MATA! *De los nervios, la verguenza y el odio que sentía en ese momento, casi no me dejaron articular palabras* Ellos me miraron raro.
Todos empezamos a comer, pero de pronto JongHyun golpea la mesa y dice: - Claro, falta el otro protagonista!. MinHo, el desayuno se está por terminar, baja o te quedarás sin comer!- gritó
Pero antes de que terminara de decir eso, MinHo ya estaba bajando las escaleras a toda velocidad. Ese chico tiene dos prioridades en la vida, dormir y comer, aunque no me queda bien en claro cual de las dos es más importante para él. Sin más, empezó a devorar, pero lo que estaba haciendo no era comer, una persona normal no come de esa manera, solo se podía decir que DEVORABA su comida.
Key, con su malicia, le preguntó a MinHo.- ¡Wau! Sí que tienes hambre. ¿Acaso te cansaste mucho anoche con el pequeñín? MinHo Respondió de la manera más natural y exasperante posible.- Si.
- Agarré un pedazo de pescado que había en la mesa, y se lo arrojé!- Creo que deberías tomar algunas pastillas para dormir, no aguantaría otro momento como ese. *grité*
- Ja! El chiquitin tiene su carácter, dijo Key
- Vamos, deberías tomártelo un poco más con calma y humor. Me decía JH
- En la hoja de presentación decía que eras un chico muy calmado, al parecer mentiste. - Onew otra vez con su calmada y ya exasperante tranquilidad.
No lo aguante. Desde que llegué a este lugar, sentía que no era yo mismo, no me entendían, y estaba intranquilo, quería llorar, gritar, pero no era propio en mi, sentía que el chico alegre y tranquilo que era se alejaba. Tenía una increíble sensación de bronca, pero era algo que ni yo mismo entendía porque si me ponía a analizar los hechos con tranquilidad, nada malo había pasado pero ¿Por qué me estaba comportando de esa manera? Por qué me volví tan impaciente y poco tolerante? O acaso ellos lo hacían a propósito? -Salí corriendo con todas mis fueras, sin mirar atrás, solo salí de la residencia. Sentía que las lágrimas se escapaban, no tenía control sobre ellas. Así que solo cerraba muy fuerte los ojos, no veía por donde iba. Hasta que todo se volvió muy lento, como si fuera en cámara lenta, de alguna manera podía ver todo a mi al rededor, veía como es que lloraba el chico que empujé sin querer y a causa de eso tiró su helado, veía como la gente a mi al rededor me miraba con desconcierto, veía como alguien me seguía a toda prisa, estirando su brazo para tratar de alcanzarme, y si, me veía en la calle, sin poder parar, y a metros mio, un auto que se acercaba a toda velocidad, y yo sin poder evitarlo.
Ese brazo me alcanzó, me agarró con fuerza y me empujó contra él. Dejé de ver, solo escuchaba... escuchaba una respiración agitada, un corazón que golpeaba muy fuerte, tanto que lo podía sentir yo mismo sobre mi pecho, sentía como una voz me decía que ya todo estaba bien. -Levanté la mirada y vi su sonrisa (las piernas me temblaban pero en ese momento no sabía si era a causa de su sonrisa o porque estaba muy asustado, la lógica me decía que tenía que ser porque corrí mucho, pero yo estaba seguro que me temblaban por esos labios que se afinaban en su mejilla).
Instantáneamente empecé a llorar en sus brazos, no lo pude evitar, me sentía un niño que se había perdido en el super y que por fin había encontrado a su madre. En ese momento me pregunté por qué estaba llorando tanto? que me pasaba por la cabeza? Lloraba por que estaba lejos de mi familia? Por que mis Hyungs me molestaban? o porque estaba tan feliz de verlo que me desbordaba la emoción? Pero por qué? si hace un rato estaba odiando su presencia? que cambió? que pasó que ahora me hace feliz la sonrisa él... de MinHo?.- Decidí anular mi cerebro y como un niño obediente, lo seguí sin preguntar. Estábamos yendo a un parque cercano.
-Espera un poco, si? -me volvió a sonreír.
Como me dijo, me quedé esperando en uno de los asientos del parque, estaba confuso, no entendía nada, pero por el momento, tampoco quería entenderlo. Unos minutos más tarde apareció con una dos broquetas de cerdo frito. -Toma, me dijo. quedate tranquilo. -Le sonreí... Lo que pasó después, tardé unos minutos en entenderlo.
-¿Era un sueño? pero ¿en que momento me dormí? No, ésto no es un sueño, él realmente me está toman de mi brazo derecho con su mano izquierda, y su mano derecha está tomando mi nuca... Siento su lengua acariciando la mía, su humedad... su calor. Siento su respiración, su olor. Siento la presión de su mano sobre mi nuca, como se mueven levemente sus dedos. Creo que el cielo es más azul, el pasto es más verde, ¡siento que los pájaros están cantando exclusivamente para mi!
Todos mis sentimientos, que hace poco eran una bomba, ahora es pura felicidad, no porque sea mi primer beso si no que siento que es el chico correcto Siento que su lengua, su pelo, sus fuertes y suaves manos manos, su hermosa sonrisa estaban hechas para mi. -Eso duró medio segundo, porque con todas mis fuerzas lo aparté, como si mi cerebro me trajera a la realidad.
Él se apartó, me acarició la cabeza, y lo volvió a hacer, como si supiera que su sonrisa tiene algún poder especial sobre mi y ¡ya la estaba empezando a odiar! Tanto que cuando menos me di cuenta el que le estaba dando un beso era yo... con mis brazos, muy pequeños a comparación a los de él, rodeé su cabeza, con ese gesto quería que nunca se alejara. Sus suaves labios rozaron los míos, estaban húmedos y cálidos, me daba suaves caricias pero firme, como si mi boca fuera un plato de comida me devoraba, su boca cubría la mía. Sus brazos me tomaron sobre mi cintura y me empujaron contra él! Me di cuenta lo ¡TAN EXCITADO QUE ESTABA! tanto que el pantalón me estaba por estallar! fue ahí cuando su pierna me rozo... lo tuve que alejar!
Me miró, se sonrojó, dio una carcajada. Por al lado nuestro pasaba un chico que nunca en su vida había visto y le preguntó como si nada.- ¿Acaso no es lindo? Me apuntó mientras sonreía.

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